Mi reencuentro con Charly
El 2025 transcurría normal para mí en lo que respecta a música. A mis 50 no hay nada que actualmente me haga sorpresa en ese aspecto. Soy de la vieja guardia y estoy convencido de que en cuestión de música, específicamente el rock, ya no hay nada bueno que ofrecer, el género está pasmado y poco activo. Nada nuevo bajo el sol.
Sin embargo, en octubre leí un post de una cuenta de la red social Threads que hacía alusión a la nueva canción de Charly García. Con Sting. Lo leí con la incredulidad propia para un bait. Pero por las dudas, de inmediato fui a ver a YouTube para confirmar. Se me levantó el alma al ver qué era verdad.
Una nueva canción de Charly.
Cuando era joven, mi primer contacto con Charly García fue gracias a un cassette que pedí prestado y que nunca devolví, por qué el encanto con la música de él fue casi inmediato. Era el "parte de la religión", un álbum que si bien traía un par de canciones "comerciales", por lo demás estaba lleno de letras con metáforas mágicas para mí. Laberintos en los que me encantaba internarme y no resolverlos. Era más que letras, música, era un Charly que me decía cosas secretas y obvias,pero entre nosotros.
No soy el fan más acérrimo de él,pero si uno de los tantos agradecidos por su carácter en la música. Él es el que hace lo que nosotros no en sueños. Saltar de un noveno piso, sobrevivir y después justificarlo con "me tiré por vos", es algo que le agradezco de por vida.
Cómo todo buen rockstar, tuvo la vida que tuvo y actualmente se le nota cansado, gastado, disminuido. Un muñeco comparado con el rabioso García de los ochentas-noventas. Es transportado en silla de ruedas y su habla es muy,muy lenta y pausada. Cómo cualquier rocker que gastó su vida más que vivirla. En Argentina lo idolatran y tienen por qué.
Entonces, de nuevo escucharlo con esa parsimonia actual, cantando una nueva versión de una de sus canciones, "in the city",-por qué eso sí, claro en sus letras en español y muy claro con sus letras en ingles-, fue tan sorprendente como reconfortante. Un respiro de esencia pura, un buen trago de vino, el sabor de un pan recién horneado, un buen sorbo de buen café...ahí estaba el amigo que me dijo una de las frases más directas de mi vida sin conocerme: " fui lo que creo, soy lo que está pasando". Y escuchar a Sting en el estribillo, ocupando su lugar de manera discreta, no hizo más que alegrarme y motivarme a qué, apesar de que fue en el último trimestre del año, YouTube me la mostrará en un recuento anual final como la canción que más escuché.
La letra es simple: Charly dice que en la ciudad "que nunca duerme", el encontró su hogar, tuvo que ir a otra parte del mundo para sentirse libre (más) y creer, a pesar de dormir solo. Tan es asi, que no le importa lo que diga, el de todas maneras lo hará a su manera y eso le increpa a quien le dirige la canción, el por qué le llama vago o loco, si es capaz de regalarle un amanecer a pesar de que le rompa el corazón. Simple. En la canción hay guitarras y el piano que nos hace el guiño a los fans a pesar del ritmo casi jazzistico de la pieza. Es perfecta.
En los comentarios, me quedo con uno breve y conclusivo. Alguien posteó en el vídeo : "Sonríe, todavía existe Charly García." Y si, no solo es motivo de una sonrisa, sino de un abrazo a un amigo que nunca se ha callado. Y no lo hará.
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